A cada puerta, su dueña.

Que cada cual -recomienda- se atenga a lo suyo y no se inmiscuya en la vida de los demás. Equivale, pues, a aquel otro que el marqués de Santillana recoge en su Refranero: Cierra tu puerta, y loa tus vecinos.

Recurso: Diccionario de refranes, dichos y proverbios — Buho.Guru