A casa vieja, puertas nuevas.

Moteja a quienes, rebeldes al envejecimiento, pretenden en vano maquillar el paso de los años con cosméticos, tintes, peluquines y otros recursos. Por eso se dice también festivamente: La vieja, a estirar; y el diablo, a arrugar.

Recurso: Diccionario de refranes, dichos y proverbios — Buho.Guru