a brazo partido

Sin armas, sin defensas, violenta y bravamente. Parece ser que la expresión pueda tener origen en ciertas costumbres rurales que consistían en mostrar la fuerza pulseando, echando un pulso, como se dice más popularmente, hasta que uno de los dos contendientes acabara con su brazo partido. A veces tiene un uso figurado con el significado de empeñarse, insistir hasta conseguir algo, sin que exista violencia física: Luchó a brazo partido para conseguir el puesto de trabajo que tiene hoy. (Ver No dar alguien su brazo a torcer.)

Recurso: Diccionario de refranes, dichos y proverbios — Buho.Guru