A buen bocado, buen grito.

Enseña que cuando se abusa de los placeres, luego hay que pagar las consecuencias. Por eso observa Covarrubias: «Suelen algunos tocados de la gota no guardarse de los que les han de hacer daño, y después lo pagan cargándoles la enfermedad que les hace dar gritos de dolor.».

Recurso: Diccionario de refranes, dichos y proverbios — Buho.Guru