chin-chin

Quizá compartido en un cincuenta por ciento con la onomatopeya del cristal de una copa al chocar con el de otra, existe una hipótesis de etimología para explicar el origen de esa palabra que pronunciamos (quizá antes más que ahora) en el mismo momento del cristalino brindis.

La idea es que esta voz procede del inglés chinchin, que, a su vez, es la adaptación al inglés de la forma china pequinesa ch'ing ch'ing, variante del chino cantonés ts'ing ts'ing, que significaría 'por favor, por favor' y también es una educadísima expresión de invitación, muy propia de este pueblo, considerado uno de los más corteses del mundo. La repetición de la forma es un recurso intensificador, tan propio del lenguaje hablado. En la China actual chin-chin tiene todavía el valor de 'a tu/su salud', y su llegada desde tan lejos se la debemos a los marinos ingleses, que la hicieron muy popular entre ellos durante todo el siglo pasado, hasta que la Primera Guerra Mundial le dio la difusión universal de que ahora goza.

Recurso: Diccionario del origen de las palabras — Buho.Guru