análisis conceptual

El análisis conceptual busca la verdad de ciertos aspectos de nuestro mundo por medio del examen de la estructura lógica, o bien de los atributos necesarios y esenciales, de las ideas y categorías. Gran parte de la jurisprudencia analítica moderna pretende analizar conceptos (como se puede notar en algunos de los títulos más familiares del género, p. ej. El concepto de derecho (1961) de H. L. A. Hart, y El concepto de sistema jurídico (1970) de Joseph Raz), en particular los conceptos de “derecho” y “los derechos”.

Las proposiciones de carácter conceptual pueden ser contrastadas con proposiciones empíricas y causales, las cuales en principio se pueden comprobar a través de experimentos controlados, una observación cuidadosa o por medio del análisis de eventos pasados. La relación entre las proposiciones conceptuales sobre (p. ej.) la naturaleza del derecho o la naturaleza de los derechos y los datos empíricos es mucho más complicada.

En el ámbito filosófico, la inclinación hacia el naturalismo liderada por el trabajo de W. V. O. Quine (1908-2000) y otros, ha socavado el análisis conceptual dentro de sus principales corrientes. Muchos sostienen que ya no tiene sentido analizar los complicados significados de un término en lugar de investigar el mundo —p. ej., que “el concepto de conocimiento” debería ser investigado en relación con la manera en que las personas, de hecho, formulan creencias y actúan con base en ellas—. Algunos autores han argumentado que la filosofía jurídica, de igual modo, debería abandonar el análisis conceptual, aunque éste sigue siendo central para la jurisprudencia analítica.

Véase jurisprudencia analítica; necesidad

Recurso: Diccionario de teoria jurídica — Buho.Guru