Holmes, Oliver Wendell Jr.

Juez y filósofo del derecho (1841-1935) que fue fundamental tanto para la práctica jurídica como para la filosofía del derecho norteamericanas. Cuando fue miembro de la Suprema Corte de los Estados Unidos se opuso al enfoque conservador hacia la Constitución de ese país, que era apoyado en ese entonces por la mayoría de la Corte; algunas de las opiniones disidentes de Holmes (especialmente en relación con la libertad de expresión y la regulación de la actividad económica) fueron adoptadas por mayorías posteriores de la Corte. Muchos consideran a Holmes como el más grande juez en la historia de los Estados Unidos.

Anteriormente en su vida, siendo juez de un tribunal estatal (en la Suprema Corte Judicial de Massachusetts), Holmes ayudó a modernizar el pensamiento jurídico en muchas áreas del Common Law (p. ej. moviendo al derecho contractual norteamericano de un enfoque subjetivo a uno objetivo). Sus escritos jurisprudenciales, especialmente The Common Law (1881) y “La senda del derecho” (Harvard Law Review, 1897), precedieron a gran parte del movimiento realista jurídico norteamericano. En “La senda del derecho”, Holmes acuñó la frase célebre “La vida del derecho no ha obedecido a la lógica, sino a la experiencia”. El trabajo de Holmes es visto a veces como una contribución importante por su propio mérito al pragmatismo filosófico de su tiempo; de cualquier forma, su pragmatismo (ya sea innovador o reiterativo) ejerció una influencia importante en los realistas jurídicos norteamericanos: en particular la opinión de Holmes (compartida con Roscoe Pound (1870-1964)) de que el derecho debería ser visto de acuerdo con los propósitos e intereses sociales a los que sirve y también debería ser juzgado de acuerdo con su eficacia en dicho servicio. De manera similar, generalmente vio las decisiones judiciales del Common Law como reflejos no de una verdad trascendental, sino más bien de una decisión política y contingente entre intereses en conflicto (mientras que Holmes ocasionalmente esgrimió una oposición a la reforma judicial activa de las normas del Common Law, sus análisis fueron utilizados por otros realistas para justificar tales reformas). En sus escritos judiciales y no judiciales sobre asuntos doctrinales, tendió a favorecer los criterios externos u “objetivos” —p. ej. respecto a cuándo había sido formado un contrato, en contraposición al enfoque subjetivo del “acuerdo de voluntades”—. Esta preferencia reflejó tanto su perspectiva de que los criterios externos eran más aptos para los propósitos sociales (volviendo predecible la validez contractual, y con ello apoyando la negociabilidad de los documentos comerciales), como una perspectiva más abstracta de que el derecho, por su naturaleza, concernía a la conducta de los seres humanos, y no a su ser interior. En “La senda del derecho”, Holmes recomienda que cuando uno piensa en derecho, uno toma la perspectiva del “mal hombre”, que sólo quiere saber cuáles actividades conllevan sanciones y cuáles no. Mientras que a veces se considera que esta discusión introduce una teoría predictiva del derecho, es probablemente mejor entendida como una simple argumentación en contra de un enfoque indebidamente moralista o indebidamente metafísico hacia el derecho, a la vez que defiende una perspectiva del derecho más en sintonía con las consecuencias y las preocupaciones cotidianas de los clientes y los ciudadanos.

A través de artículos, opiniones judiciales, y una correspondencia amplia y variada, Holmes escribió una vasta cantidad de obras durante su larga vida, y es en parte por esa razón que no es difícil encontrar lugares en donde ha realizado observaciones contradictorias sobre varias cuestiones (y otros lugares en donde sus comentarios no fueron bien pensados), pero esto no logra menoscabar la alta estima en la que generalmente se le tiene.

Véase hombre malo; Pound, Roscoe; pragmatismo; realismo jurídico norteamericano; teoría predictiva

Recurso: Diccionario de teoria jurídica — Buho.Guru